Paco Ayala arma el Rock & Meat con una carnita asada en ambiente mundialista: Wild Fork

/COMUNICAE/ Nada como un buen asado con carnitas nacionales, argentinas y brasileñas para festejar los partidos del mundial El bajista y vocalista de Molotov,...

8 de cada 10 aficionados al futbol prefieren perderse la final del mundial para tener sexo: Gleeden

/COMUNICAE/ La mitad de los encuestados considera que el mundial se presta para cometer una infidelidad. Cuatro de cada diez de los aficionados que...

DuPont anuncia un nuevo portafolio global de hilos de ingeniería Kevlar®.

/COMUNICAE/ Los hilos de ingeniería Kevlar® ayudan a proporcionar la protección de manos cómoda y contra múltiples riesgos que los trabajadores exigen DuPont Personal Protection...

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

La sacra amplitud del Templo de la Compañía sirvió de caja de resonancia para la Orquesta Sinfónica Juvenil «Silvestre Revueltas», y los coros infantil y juvenil del Conservatorio de Celaya, para que esta tarde-noche interpretaran la cantata escénica «Carmina Burana», obra que vistió de gloria a su compositor, Carl Orff.

Con las bendecidas bancas de espaldas al altar mayor, dispuestas con sillas plegables a los costados para dar comodidad a los asistentes, la orquesta y los coros, acompañados por la soprano Alejandra Sandoval, el contratenor Gamaliel Reynoso y el barítono Josué Cerón, iniciaron con «Sirenes», de Claude Debussy, para orquesta y coro femenino.

El concierto, que formó parte de la programación musical de la edición XLIII del Festival Internacional Cervantino (FIC), sirvió para que algunos de los asistentes se ilustraran al descubrir, no con poco asombro, que «Carmina Burana» es una cantata, y no «una señora que dicen que canta muy bonito», como dijo Don Pedro a su nieto José. curioso chiquillo.

CANTATA ESCÉNICA “CARMINA BURANA”«Carmina Burana» fue compuesta entre 1935 y 1936 por el alemán Carl Orff (1895-1982), quien usó como texto pulcros poemas medievales. Se compone básicamente de versos en latín aunque cuenta con unos fragmentos en alemán y provenzal antiguo, de acuerdo con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), entidad estratega del FIC.

Se trata de una pieza basada en una colección de cantos goliardos de los siglos XII y XIII, reunidos en el manuscrito encontrado en Benediktbeuern (Alemania) en el siglo XIX. La importancia de esta obra es la recopilación de los versos de carácter laico escritos en esa época, pues lo habitual era escribir exclusivamente con carácter religioso.

En estos poemas, Carl Orff halló con interés que se hace gala del gozo de vivir y del interés por los placeres terrenales, por el amor carnal y el amor a la naturaleza, y con su crítica satírica a las clases sociales y eclesiásticas, proporcionan una visión opuesta a la que se tenía en los siglos XVIII y XIX acerca de la Edad Media como una época oscura.

La obra expone la sátira y la crítica a las clases sociales en general, especialmente a las personas que ostentaban el poder en la corona. Y desde luego, al clero. Se trata de una visión musical y cantada de la situación social durante la oscura Edad Media europea. Desde que fue escrita, ha sido una obra siempre esperada por los melómanos del mundo.

Orff es uno de los compositores alemanes más relevantes del siglo pasado. Múnich lo vio nacer y ahí inició sus estudios musicales, centrándose luego en la investigación sobre la naturaleza del sonido y del ritmo, así como en las intrincadas relaciones entre la música y el movimiento corporal. El resultado de sus pesquisas enriqueció su labor de compositor.

«Carmina Burana» penetró en el sacro espacio del Templo de la Compañía