Videos virales pueden llevar a desconocidos a rastrear perfiles, colegios, ubicaciones y rutinas de niños y adolescentes. Esta exposición inesperada puede facilitar intentos de fraude, suplantación e ingeniería social, advierte la compañía de ciberseguridad
“Farmear aura” se ha convertido en una tendencia popular entre niños y adolescentes, quienes comparten en redes sociales, videos realizando bailes, bromas, gestos o acciones con las que buscan proyectar seguridad, carisma o estilo y, simbólicamente, ganar “puntos de aura” entre otros usuarios. Sin embargo, cuando uno de estos contenidos se vuelve viral, esos segundos de popularidad pueden exponer mucho más que el video: desconocidos pueden comenzar a investigar quién está detrás de la publicación, conectar sus perfiles en distintas plataformas y recopilar información sobre su colegio, ubicación, amigos, pasatiempos o rutinas.
Kaspersky advierte que esta exposición inesperada puede ampliar rápidamente la huella digital de los menores y facilitar que información aparentemente inofensiva termine siendo utilizada en intentos de fraude, suplantación de identidad o ingeniería social. El riesgo aumenta cuando la viralidad lleva a otros usuarios a revisar publicaciones antiguas o relacionar información disponible en diferentes plataformas para construir un perfil más completo del menor.
La tendencia de “Farmear Aura” ocurre en un contexto en el que las redes sociales ya tienen un peso importante en la vida digital de las generaciones más jóvenes, pues según el estudio Lenguaje Digital de Kaspersky, en promedio, el 39% de los padres mexicanos con hijos menores de 15 años señala que las redes sociales están entre los principales usos que sus hijos dan a Internet.
La tendencia ya trascendió las redes sociales y llegó a espacios públicos. En América Latina, adolescentes han comenzado incluso a participar en “batallas de aura”, encuentros en los que realizan poses, gestos, bailes o movimientos frente a grupos de personas que los graban con sus teléfonos y posteriormente comparten los videos en redes sociales.
El problema es que un menor ya no necesita ser influencer ni contar con miles de seguidores para quedar expuesto frente a una audiencia masiva. Esa exposición puede despertar el interés de personas que intenten identificar a quien aparece en el video.
“La moda de farmear aura probablemente será reemplazada por otra tendencia, pero el riesgo de fondo seguirá ahí. Cuando un menor se vuelve viral y su información queda expuesta, esos datos pueden utilizarse para construir engaños mucho más creíbles, suplantar su identidad, hacerse pasar por alguien de confianza, intentar extorsionarlo o manipularlo para que entregue más información, dinero o acceso a sus cuentas. El problema ya no es solo cuánto saben sobre el niño, sino lo que alguien puede hacer con ese conocimiento. Por eso, es clave que los padres acompañen su vida digital, hablen con ellos sobre estos riesgos y les enseñen a reconocer contactos, mensajes o situaciones que puedan ponerlos en peligro”, asegura Judith Tapia, gerente de Productos para el Consumidor para México en Kaspersky.
Para ayudar a niños y adolescentes a evitar exponer su información personal, los expertos de Kaspersky recomiendan:
- Revisar juntos la huella digital de los menores y reforzar la privacidad.
- Enseñarles a desconfiar de contactos inesperados.
- Aprender sobre seguridad digital desde edades tempranas.
- Acompañar su actividad digital con herramientas de control parental.
- Proteger los dispositivos y datos de toda la familia.

